El Defensor del Menor

El Defensor del Menor de Andalucía es una institución creada por el Parlamento de Andalucía y tiene como misión la defensa y promoción de los derechos y libertades de las personas menores de edad. Sus actuaciones son totalmente gratuitas y no requieren de ningún formalismo especial.

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En cuanto sea posible, es necesaria una nueva ubicación del punto de encuentro familiar de Almería

Resolución del Defensor del Pueblo Andaluz formulada en la queja 14/4409 dirigida a Consejería de Igualdad y Políticas Sociales, Dirección General de Violencia de Género

ANTECEDENTES

En la fase de instrucción de nuestro Informe Especial sobre la atención a menores en los centros de inernamiento, realizamos el pasado 15 de septiembre de 2014 una visita a las dependencias de la Fiscalía y del Juzgado de Menores de Almería, ambas ubicadas en el mismo edificio multiusos que los diferentes órganos judiciales de dicha ciudad.

En el transcurso de dicha visita llamó nuestra atención la presencia contigua a dichas dependencias del Juzgado de Responsabilidad Penal de Menores y de la Fiscalía del servicio de punto de encuentro familiar de Almería, compartiendo sala de espera, aseos, e incluso sirviendo los pasillos del Punto de Encuentro como vía de acceso ocasional a los despachos de la Fiscalía y Juzgado.

Es por ello que decidimos realizar una visita a las instalaciones del aludido Punto de Encuentro, encontrándose éstas en correcto estado de uso y con una percepción favorable de sus dotaciones y funcionalidad. A pesar de ello albergamos ciertas dudas sobre la idoneidad su ubicación y ello ante la posibilidad de que los menores o sus familias pudieran compartir vivencias o situaciones de tensión que no son extrañas a Juzgados de responsabilidad penal, las cuales creemos que en poco contribuyen al normal desarrollo de las visitas en situaciones de conflicto familiar.

De igual modo, pudimos comprobar de primera mano que los despachos habilitados para atender a los menores con sus familiares en este recurso carecían de ventanas al exterior, estando siempre iluminados con luz artificial. La propia concepción arquitectónica y elementos de seguridad del edificio que alberga los Juzgados tampoco facilitan el acceso a zonas de esparcimiento cercanas, lo cual hace que las visitas se hayan de desarrollar en un escenario excesivamente institucionalizado, poco favorecedor de un clima normalizado de relaciones y de convivencia entre familiar y menor.

Por los motivos expuestos decidimos iniciar, de oficio, un expediente de queja y solicitar la emisión de un informe al respecto a esa Dirección General.

En el informe que nos fue remitido se ofrecía la siguiente respuesta a estas cuestiones:

(...) Las instalaciones del PEF de Almería son contiguas a las instalaciones con la que cuenta la Fiscalía de Menores, no el Juzgado de Menores, y comparten un espacio amplio de acceso, pero en ningún caso una sala de espera o los aseos, ya que el PEF cuenta con unos propios, distintos de los comunes del edificio.

Pese a que, como acabamos de señalar, las instalaciones son contiguas a las de la Fiscalía de menores, no coincide el tiempo de trabajo de la Fiscalía (lunes a viernes en horario de mañana) con el de la intervención del PEF, que siempre se desarrolla en horario de tarde y fines de semana. En horario de mañana en el PEF solo se llevan a cabo las tareas administrativas y las de elaboración de informes por parte del equipo técnico. En tal sentido, desde la creación de este PEF se puede afirmar, y así queda ratificado por los responsables del PEF, que ningún menor usuario del mismo ha coincidido ni coincide con los y las menores que prestan declaración ante la Fiscalía o sus familias, es decir, no comparten las posibles situaciones de tensión a las que hace referencia el escrito del Defensor del Menor.

Respecto del acceso del personal de la Fiscalía al PEF, efectivamente éste se produce, ya que dicho personal, para evitar un “desvío” de no más de 10 metros, atraviesan las salas de emergencia (que no pueden permanecer cerradas) invadiendo las instalaciones del PEF, que le son ajenas, generándose este problema. En este sentido, se informará a la Fiscalía para que de instrucciones expresas a su personal para que no atraviesen las instalaciones del PEF, eliminándose así esta controversia.

Respecto a la falta de luz natural, es una situación generalizada en toda la planta baja (planta jardín) ya que su parte interior queda por debajo del nivel de calle. En las instalaciones del PEF, este inconveniente se ha tratado de solventar con vinilos y una decoración colorista y alegre acorde con el uso al que se destina.

Finalmente, respecto a las zonas de esparcimiento cercanas, no sólo existen en las cercanías, sino que incluso alguna es colindante con el propio edificio judicial, existiendo varios parques públicos y jardines infantiles a menos de 50/100 metros (...)”

CONSIDERACIONES

El Decreto regulador de los puntos de encuentro familiar en Andalucía, los define como un servicio que presta la Administración de la Junta de Andalucía por derivación judicial en procesos y situaciones de separación, divorcio u otros supuestos de interrupción de la convivencia familiar, cuando las relaciones familiares son de difícil cumplimiento o se desenvuelven en un ambiente de alta conflictividad, y con el fin de cumplir con el régimen de visitas acordado y establecido por resolución judicial.

Se establece como objetivo general y prioridad de tales dispositivos, garantizar el bienestar y desarrollo integral del menor, así como proporcionar para el encuentro espacios idóneos y neutrales, que favorezcan el adecuado desarrollo de las visitas acordadas por resolución judicial. En cuanto a los requisitos de emplazamiento, se requiere que los puntos de encuentro familiar estén ubicados en lugares que se consideren adecuados para el desarrollo de las funciones propias, debiendo tener una localización que permita la comunicación mediante transporte público.

Se prevé que la zona donde estén emplazados sea salubre y considerada no peligrosa para la integridad física de las personas usuarias, procurando su cercanía a plazas, jardines públicos o parques infantiles.

Por último, en cuanto a equipamiento, se prevé que el punto de encuentro familiar proporcione a las personas menores de edad un ambiente normalizado, agradable y cómodo, contando al menos con dos estancias amplias y luminosas para el desarrollo de la intervención. También debe disponer de un despacho de uso profesional para realizar entrevistas y tareas administrativas; dos aseos totalmente equipados, disponiendo al menos uno de ellos de cambiador para bebés; y también de una cocina con equipamiento básico. Asistimos pues a un servicio concebido para garantizar el contacto de menores y familiares en una situación de conflicto que imposibilita el acuerdo y que requiere de la intervención del Juzgado para establecer un régimen de visitas y garantizar su cumplimiento. En algunas ocasiones se trata de situaciones de violencia de género en que se han de aunar condiciones de seguridad para la mujer y su hijo o hija en el momento de la entrega y recogida, así como, en su caso, tutelando el desarrollo de la visita bajo la supervisión de personal especializado.

Este contexto que acabamos de relatar tiene indudable incidencia en la persona menor de edad que acude al servicio para relacionarse con su familiar.

Por dicho motivo, la Administración responsable de su gestión se preocupa porque las instalaciones sean agradables y acogedoras, pensadas para la estancia de niños o niñas en esa situación, facilitando la creación de un clima agradable y favorecedor del encuentro y su desarrollo, todo ello en unas condiciones de seguridad apropiadas, eficaces y al mismo tiempo discretas.

Sin embargo, tal como expusimos con anterioridad, en el curso de nuestra visita a tales instalaciones pudimos comprobar que las dependencias del punto de encuentro familiar de Almería aunque funcionales, correctamente dotadas e incluso provistas de una decoración idónea para personas menores de edad, a nuestro juicio adolecen de una carencia esencial por estar ubicadas en el mismo edificio en que radican los juzgados, fiscalía y otros órganos con funciones conexas de la ciudad.

No podemos dejar de alabar el esfuerzo realizado para que las dependencias del punto de encuentro familiar sean agradables para las personas que han de concurrir allí para materializar el derecho de visitas a su familiar, menor de edad, procurando que durante su estancia no se produzca ninguna coincidencia con otras comparecencias y visitas en las dependencias de juzgado y fiscalía, llegando al punto de tener reservadas zonas para uso exclusivo del punto de encuentro. Pero, aún así, hemos de insistir, en lo extraño que resulta para el normal desenvolvimiento de un régimen de relaciones familiares el clima institucionalizado que impresiona con el simple acceso al recinto de los juzgados.

Se trata de un edificio que por razones obvias está dotado de especiales medidas de seguridad, con controles rigurosos de entrada y salida por un punto de acceso común, vigilado por fuerzas y cuerpos de seguridad del estado. A continuación se llega a una zona común en que necesariamente se ha de coincidir con particulares, profesionales de la abogacía y personal funcionario en tránsito a sus respectivas dependencias o ocupando lugares en zona de espera.

Ya en la zona de espera del punto de encuentro, la impresión de las instalaciones es algo más favorable, pero aún así carecen de la calidez que sería deseable de unas instalaciones previstas para normalizar la relación entre familia y menor. Se trata de dependencias administrativas, sin luz natural, que han sido habilitadas para funcionar como punto de encuentro familiar, esmerándose en hacerlas agradables por su decoración y configuración, pero sin poder desprenderse de la sensación de institucionalización propia del edificio administrativo-judicial en el que se ubican.

Así pues, nuestra valoración de las instalaciones del punto de encuentro familiar de Almería es favorable y correcta, pero aún así nuestra obligada perspectiva de Defensor del Menor de Andalucía nos obliga a ir un poco más allá y, atendiendo al supremo interés de las personas menores de edad, hacer hincapié en aquellos aspectos que consideramos susceptibles de mejora.

Por dicho motivo, al amparo de lo establecido en el artículo 29.1 de la Ley 9/1983, de 1 de diciembre, formulamos la siguiente

RESOLUCIÓN

RECOMENDACIÓN :"Que en el momento en que las disponibilidades presupuestarias lo hicieran viable, se programe una nueva ubicación del punto de encuentro familiar de Almería en un inmueble específicamente concebido para dicha finalidad, conforme con las previsiones del Decreto 79/2014, de 25 de marzo”.

Jesús Maeztu Gregorio de Tejada Defensor del Pueblo Andaluz

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